Fallo antimonopólico: fin de exclusividades y “data-sharing” acotado

El juez federal Amit P. Mehta fijó el pasado martes los remedios en contra de Google para impedir un monopolio: prohibió los acuerdos de exclusividad, ordenó compartir parte de su índice y datos de interacción con competidores y rechazó el “hacha” del gobierno: no habrá venta de Chrome ni de Android, ni una pantalla obligatoria para que el usuario elija buscador al inicio. Es un paquete de remedios conductuales que busca abrir el mercado sin desarmar el ecosistema existente.

El fallo traza una línea clara: Google puede seguir pagando por ser opción predeterminada en dispositivos o navegadores, siempre que no compre exclusividad ni impida la presencia de alternativas. El tribunal también negó otras medidas solicitadas por el Departamento de Justicia (DOJ): ni “choice screen”, ni compartir datos publicitarios, ni campañas públicas de educación. El régimen dura seis años y las partes deben presentar una versión revisada de la sentencia antes del 10 de septiembre; varias obligaciones entrarán en vigor 60 días después de emitirse el fallo final y habrá supervisión técnica para el cumplimiento.

La orden se extiende a la IA: la prohibición de exclusividades abarca a Gemini y otros asistentes o aplicaciones de Google, para evitar que el poder de mercado en búsqueda se trasvase sin controles a interfaces conversacionales.

La reacción del mercado leyó la decisión como una victoria parcial para Google: las acciones de Alphabet subieron alrededor de 7 % tras conocerse el fallo; Apple también avanzó, al mantenerse los acuerdos de distribución no exclusivos que son relevantes para Safari.

El fallo no cierra la partida. El DOJ evalúa si apela buscando remedios más fuertes, y Google sigue impugnando la decisión de fondo de 2024 que lo declaró monopolista. Además, en Virginia sigue otro frente: un tribunal ya halló ilegal su poder en tecnologías de publicidad y celebrará audiencias de remedios este otoño. Lo resuelto hoy —sin ruptura, con barandales y datos compartidos— perfila la pauta: abrir puertas y vigilar el tránsito, más que reconfigurar la empresa. Si eso restaura competencia efectiva o solo administra el statu quo, se sabrá en la ejecución. (eseeseleon@gmail.com)