Categoría Equipo Comouno.tv

LRG3 2025: El arte de preservar lo imposible

En un mundo donde los videojuegos se desvanecen con el cierre de servidores, Limited Run Games (LRG) volvió a recordarnos que lo físico no ha muerto: solo estaba esperando su momento. El evento LRG3 2025 fue más que una vitrina de lanzamientos; fue un manifiesto.

¿Y si me olvidas?

Dicen que sólo muere quien es olvidado.
Y yo, La Catrina, he caminado siglos entre el perfume del cempasúchil y el murmullo de los rezos, viendo cómo los nombres se desvanecen en la bruma del tiempo.

Kirby Air Riders: El regreso de una joya olvidada

Originalmente lanzado en 2003, Kirby Air Ride fue una apuesta arriesgada: un juego de carreras con controles simplificados y una estética adorable, que contrastaba con los títulos más técnicos del género. Aunque recibió críticas mixtas en su momento, con los años se convirtió en un clásico de culto, especialmente por su modo City Trial, que ofrecía una experiencia única de exploración y preparación antes de competir.

¿Qué pasa cuando decides volver a vivir?

Su historia se volvió viral no por espectáculo, sino por la verdad y la crudeza de mostrar lo que pocos se atreven, por enseñar al mundo lo que casi nadie se atreve a decir: que detrás de la fiesta, del brillo y de las madrugadas infinitas, a veces se esconde el vacío más profundo.

El último combate de Tomonobu Itagaki

La llama se ha apagado. El 16 de octubre de 2025, Tomonobu Itagaki, el diseñador japonés que redefinió la acción en los videojuegos con una mezcla de irreverencia, técnica y pasión, falleció a los 58 años. Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero también un legado que arde con fuerza en la memoria de millones de jugadores.

¿Cómo suena el amor cuando se aleja?

Hay ecos que no se apagan.
No pertenecen al aire, sino al alma.
A veces viajan con nosotros sin que lo sepamos, se ocultan en la memoria o duermen bajo la piel.
Cuando los hijos deciden continuar su camino, esos ecos despiertan.

¿Recuerdas la época de MTV?

Para quienes crecimos en los 90 y principios de los 2000, MTV no era solo un canal: era una época. Era el fondo musical de nuestras tardes, la chispa de nuestras primeras rebeldías y, sobre todo, un espejo donde veíamos reflejada una cultura global que comenzaba a colarse por nuestras ventanas.